Para la propuesta del packaging de conservas de “Cata la lata”, quise mostrar la riqueza del producto y todo lo que esconde. A partir de la división de los animales, relacioné cada parte con un valor, aplicando a cada uno una textura que lo representara. El resultado es una gráfica minimalista y artesanal que defiende la calidad de las conservas y pone en valor la tradición.